Blogia
Rhandi Reynard

MEDIA HORA

MEDIA HORA

 

Date oportunidad... de media hora

media hora, por la mañana simplemente

cuando todos descansen felizmente

observa la metamorfosis noche aurora.

 

Media hora, a contemplar las estrellas

solo, sin objeción de nadie, de ninguno

para que sepas que no hay brillo alguno

que las iguale nunca... siempre bellas.

 

Media hora, cuando el sol se asoma

a meditar el plan de algo pendiente,

a escribir una carta al ser ausente

o aprender dos palabras de un idioma.

 

Media hora, a sacudir de ti lo acerbo

escribir un poema o carta de amor,

a razonar consciente y sin temor

todo lo que en tu mente ha sido morbo.

 

Media hora, que son treinta minutos

para que tu alma viva en ascendencia

dejando atrás, lo ruin, la decadencia

para vivir absolutos... treinta minutos.

 

Media hora, para decir una oración

al Dios Omnipotente, al Dios eterno,

agradecer la vida, sin temor al averno

pidiendo ser más sabio, grande de corazón.

 

Media hora, para estampar el toque mágico

a pendientes ordinarios, en tu hogar, tu casa,

a tu manera, sin acoso, más aún... sin prisa

haciendo a un lado, algún reclamo trágico.

 

Media hora, para dar masaje a tus dolores

escuchar sinfonías de Strauss, Beethoven,

sin dejar la rutina... ser más joven

respirar la humedad, rocío de las flores.

 

Media hora, para escribir sobre tu diario

aquellos pasajes que en tu vida veas

han de servirte mañana si deseas

consultarlos, igual que el Diccionario.

 

Media hora, para saber pedir perdón

a ese ser querido al que ofendiste,

amar a quien te vio cuando naciste

o simplemente, entonar una canción.

 

Tomate media hora, tranquilo diariamente

afirma el valor de esos tus sentimientos

saborea derrotas, triunfos, grandes momentos

media hora, para ti... sencillamente.

 

Media hora, al hogar tu alma, tu trabajo

las decisiones tempranas, son más sabias

y tienen corrección si son contrarias

sin miedo a recibir un golpe bajo.

 

Media hora, a sacudir el fango de tu mente

para aprender a amar siempre... la vida

y que en tu noble corazón haya cabida

a la justicia, al perdón, amando simplemente.

 

Media hora, para poner tu corazón al día

con toda integridad de un ser normal

cultivar tus preceptos... tu moral

media hora, si hoy empiezas, no es tardía.

 

0 comentarios