AYER Y HOY
AYER Y HOY
Yo tuve un corazón apasionado
que no supo perder frente al amor,
ante el sol brillante o apagado
su interior no cambiaba de candor.
Amó la vida, luna, rosas, los espinos
surcó los mares, guiado por sirenas,
cruzó ciudades, montañas y caminos
en busca de musas... femeninas.
Impermeable a inclemencias del tiempo
no se quejó jamás... no renunciaba
siempre orgulloso, estirpe del Olimpo
toda prueba mortal, erguido superaba.
Hoy da cuenta que no será inmortal
el ímpetu de antaño entra en calma
hoy aunque lento... ese su mal
lo comparte gustoso, con el alma.
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