UNA VEZ MÁS
Retorné, donde mora el Halcón,
recreo de los buitres, sin carroña,
comprobé con el eco mi presencia;
galopantes momentos trajo el viento
efímeras figuras, pero grandes conciertos,
desaté el ecuador que dividía los polos
sin importar miradas recorrí aquel camino
plenamente descalzo sin lastimar las piedras,
detuve la corriente del río de los fantasmas,
nada opacó mi vista, ni perturbó mi oído,
anciano de los días, silente me observaba
en momentos imberbe en otros, blanca espuma;
llegaron los gemelos que me vieron correr,
Solsticio de Verano que me dejó llegar,
fiereza en el camino, virginiana serena,
equidad sin palabras, escorpión sin ponzoña,
un centauro testigo… que los ojos abriera
miles de hojas cayeron para cubrir mi cuerpo.
Aquí mora el Halcón, su cielo, la cañada
y la linfa del río se viste de mil formas
hasta las piedras duermen en su arrullo,
cada rumor, con sus notas envuelve,
me ordenan que no piense, que respire
el viaje es torbellino, vértigo desafiante
descendí de los cielos… a conocer la tierra.
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