ENTREGA VERDADERA
ENTREGA VERDADERA
Nos abrazó la noche, en la playa,
tomé un puñado de arena
era fino rayo su mensaje,
llena de fugaces destellos
escurrían al contacto del renglón,
el agua del mar lavaba su osadía,
cómplices ojos y discretas sonrisas
resaltaban la expresión congruente
de todos los signos ortográficos,
exclamaban, gritaban, preguntaban,
hacían pausa, callaban, seguían
la escala, puntos suspensivos.
Sentados de frente, serené la euforia,
en mis venas ardía la caricia,
al tocar su piel, los vientos detenían
su rumor, rodar dos cuerpos veraniegos
manaba la fuente a nuestra entrega,
sin separar su rostro entre mis manos...
repetí sonriente, te amo, te amo, te amo.
Rhandi Reynard
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