Blogia
Rhandi Reynard

HORA, RÍO DE VERANO

HORA, RÍO DE VERANO

(CUENTO)

 

Mes de abril, un mes hermoso, acorde a los cambios naturales de la propia tierra, espacio, que limpia y regenera a su paso, un mes de cambio hasta al "Hoy camina"; la oportuna intervención para someter a los nuevos, cuya masa no es de hojalata, palabra mágica "TODOS", NOM... ames como en el pasado, porque ISO 9000, no sustenta sus bases en lo dantesco ¿o grotesco?.

 

Todo, debe surgir como algo bueno, que se enteren que estamos preocupados dice el murmullo, que somos bien K-drones; la vieja aquella viene "echando rasero" y el otro, "cajas de Kartón" y las ya históricas ballenas, se siguen alimentando, parece que se homóloga el renglón, hoy más derechito. Antes, el dedo pulgar como complemento del escribano, sólo sobre la barra, hoy, a diestra y siniestra, destacan como buenos mecanógrafos (móviles) expertos en criptografía y... perdónalo o, acábalo, como en el Coliseo Romano.

 

Yo me pregunto, ¿ya está aprobada la nueva edificación normativa o solamente se fumaron el verde ecológico en pugna, pero no contaminante, soy un individuo, (IN-DI-VI-DÚO), replica mi sombra; camino sin miedo gracias a NERÓN (mi escudero) y a SIGMOND FREUD mi padre, algo escondió en mi subconsciente que me hace perspicaz.

 

¿Vale la pena seguir edificando algo, con materiales reciclados o  partículas alquímicas degenerativas? o nos ponemos a diseñar K-drones más grandes, bien aplaudidos, que acallen a las masas grises después... transportar a las personas, entre sudores, humores, perfumes altos y bajos, manitas sudadas por arriba y por abajo, eso de ida. De regreso igual claro, pero menos presionados, Madame o Monsieur, exigen una explicación congruente: Por qué llegas tarde, dónde andabas, apestas a feromonas o pachuli, quién te plantó ese beso en la camisa, por qué traes ese collarín puesto.

 

Poseidón, pon tu granito de arena, que desde el risco, no veo nada, al orientar el escáner de mi oído o activar mi trina pantalla, escucho voces cercanas con indicios de estricnina.

 

He dejado de escuchar música de alta fidelidad, por los "divorcios exprés" y me obligan al silencio, en ocasiones hasta las palabras se niegan en mi, y, cuando llegan, siento remordimiento de mal gastar la tinta de mi "Montblanc" que compré en un bazar de Manhattan (a un costado de la base de mantenimiento del aeropuerto de la ciudad de México)... me engañaron, me salió chafa.

 

Aún más, mi auto particular (chocolate) importado y legalizado en México (como mina de oro) al que no le he sacado ningún provecho utilitario, otros sí, exigen y restringen hasta en la velocidad, no para evitar accidentes o menos contaminación por exceso, sino para que el conductor, disfrute el paso de topes y vibradores invertidos, en ocasiones, hasta remojados.

 

Los sistemas móviles parlantes, todavía no reconocen la infraestructura de piso, tampoco es necesario, los arquitectos, no se equivocan, los que se equivocan siempre, son los ingenieros, pero... ¿ qué opina del señor de puerta, o el señor de la manzana mordida?. ¡Ya no tomes tanto de la rivera Lupillo, que la vas a secar!. "Cada que me emborracho, parece que algo...

 

Con lo que he gastado en ese auto, me hubiese comprado la "bestia", no la mole de acero para durmientes... la limusina; todo, por acostumbrarme a comprar usado en bazares o tianguis, hasta nuevo, basura de condonería; le pasa a cualquier "PRIMO", palabra que ayer significaba lo que significa hoy "MUÑECO" ¡Sonrían! esto, es puro. ¡CUEEEEENTÓ! ¡Salud!

 

Rhandi Reynard

0 comentarios