Blogia
Rhandi Reynard

DOCE HORAS

DOCE HORAS 

 

Cómo pasa el tiempo, cuando tenía seis años lo primero que me enseñaron, fueron doce números en un reloj de cartón. Qué ansioso estaba por conocer el tiempo, ahora, del tiempo, no quiero saber nada, sin embargo, no puedo borrar los recuerdos.

Sofía, la niña que me dio el primer beso, Balín, el patán de quinto año que me propinó la primer golpiza cuando cursaba el segundo en un internado militar; ¡ah! qué decir del tiempo, la emoción cuando recibí del dueño de la herrería mi primer sueldo, cinco pesos, de una semana de trabajo, que no me alcanzó ni para reponer los calcetines perforados por las virutas candentes que arrojaba el esmeril con el que desvanecía los cacahuates de soldadura. Una época de oro, porque lucir esa ropa sucia pero llena de orgullo, era fantástico.

El tiempo, el tiempo siempre vuela, y estoy atrapado en un mundo de sueños que al paso se han hecho realidad, sorteando la risa, el llanto, el dolor, la felicidad, como no, la felicidad de ver crecer a un hijo. En que el primer hechizo, fue escuchar la palabra... papá. El regreso a mi pasado, cuando me dijo: quiero presentarte a mi novia. El desencanto, cuando se fue a vivir su vida, porque después de recibirse como profesionista... se casó.

Yo sigo aquí, sin cuestionar al tiempo. Años nuevos, moldean  otra figura para el tiempo, y el tiempo, va ocultándome entre canas y arrugas, no hay nada que lamentar, pero sí, mucho que agradecer, porque he aprendido a vivir plena y conscientemente cada minuto, cada instante.

Las manecillas, marcan las seis de la tarde, el Sol, no se ha ocultado, es tan contagioso el brillo, que al esbozar una sonrisa, dudo que el tiempo haya transcurrido. El reloj sigue, con aquellos mismos doce números, aún quedan seis horas para la media noche, como si nada hubiera ocurrido, él, iniciará la cuenta desde el uno con que empecé a vivir mi vida. Dejaré que el tiempo pase sin reproche, tal vez descubra nuevos motivos, para vivir otras doce horas... antes del ocaso.

                                                                                                         

 

0 comentarios